Pius Fransoy: «Estar nominat amb la meva primera novel·la significa un impuls per seguir escrivint i publicant»

Pius Fransoy és advocat i ha dedicat la seva vida al dret. Mentretant, escrivia poessía i composava cançons que ell mateix interpreta per a aplacar eixe instint creatiu que sempre ha arrosegat. Ara, amb la jubilació, ha arribat la seua oportuntat per a escriure novel·les, una vella aspiració. Amb la primera, Si no et salven les dones, ha aconseguit ser un Tuber. Un triomf que li anima a continuar per este nou camí.

Recordes que va ser el que va ser que decidires convertir-te en escriptor?

No ho recordo, però sempre he escrit: especialment poemes i cançons. La jubilació m’ha regalat temps per emprendre l’aventura d’escriure novel·les.

Quin és el pròxim llibre que et mors per comenzar a llegir?

En són tres, el darrer de la Teresa Jové, Morts al peu del Reial Alcasser, d’editorial Meteora,  Tres generaciones rebeldes, de Montserrat Fernández Garrido i el premi de poesia Carles Riba, Si entra boira no sabré on anar d’Antoni Vidal Ferrando.


Per qué t’interessa el gènere negre?

Soc un lector d’ampli espectre. M’interessen molts gèneres però la meva vida professional i laboral sempre ha estat relacionada amb el món de la justícia i de les injustícies. Aquesta línia difusa entre el que és just o injust, el que és bo i dolent que la novel·la negra destaca és el que m’interessa i on puc expressar part d’aquesta mala llet que em provoca una societat tan injusta.

Com és la teua rutina per escriure i com ho compatibilitzes amb la resta de la teva vida?

Tinc dos moments en la creació d’un relat. La primera etapa és molt caòtica, on necessito pensar més que escriure i una segona en què necessito totes les hores del món per escriure i acabar la novel·la.

Eres dels que tenen l’estructura de la novel·la tancada abans de començar o l’argument va modificant-se a mesura que escrius?

Tinc el principi, el final i la trama. Després els diferents personatges, a vegades, prenen vida  a contracor de l’autor i a vegades els faig cas.

Qué pensares en ser seleccionat com a candidat al premi “Tuber Melanosporum” i qué significa per a tú estar en un festival com Morella Negra Com la Trufa?

Va ser una sorpresa monumental i una gran alegria perquè desconeixia que s’hagués presentat la novel·la. És la meva primera novel·la i per tant significa un impuls per seguir escrivint i publicant. El meu agraïment als organitzadors i al festival és enorme.

María Gómez: «Creo que todos, en un momento determinado, seríamos capaces de cometer un crimen»

María Gómez es periodista y, desde hace un año, también escritora. Se ha estrenado en la ficción con Odio en las manos, un thriller en el que una psicóloga duda acerca de romper su secreto profesional para evitar un crimen. Un debut que le ha hecho merecedora de ser una Tuber en Morella Negra como la trufa y que le ha animado a empezar a escribir una segunda novela.

¿Recuerdas qué fue lo que hizo que desearas convertirte en escritora?

El periodismo y la literatura caminan muy de la mano, así que siempre he estado cerca de esta pasión. Pero probablemente lo que hizo que quisiera lanzarme fue mi pasión por la lectura. Las ganas de querer provocar en otros lo que yo sentía cuando leía libros que me apasionaban. Eso y que siempre he usado la escritura como una forma de terapia y desahogo; tengo libretas y libretas llenas de pensamientos  e ideas escritas desde bien pequeña. Un día decidí que quizás era hora de compartirlo con los demás.

¿Cuál es el próximo libro que te mueres por empezar a leer?

Lo que la marea esconde, de María Oruña. Una grandísima escritora de novela negra, a la que admiro mucho y que me fascina. Tengo el libro conmigo desde el verano y todavía no he podido hincarle el diente. Pero me muero de ganas, ¡tiene pintaza! Como todo lo que escribe.

¿Por qué te interesa el género negro?

Me interesan mucho las mentes criminales, la psicología detrás de un suceso. De hecho, es una parte fundamental de mi primera novela, Odio en las manos. Creo que todos, en un momento determinado, seríamos capaces de cometer un crimen, solo que algunos nos quedamos en la frontera de la razón y otros se atreven a cruzarla. Me fascina escarbar en la mente de los personajes, pero también ponerme en la piel de un investigador; jugar a adivinar qué pasará es algo que me encanta cuando leo para divertirme. ¿Y no es ese el principal objetivo cuando nos sentamos a leer?

¿Cómo es tu rutina para escribir y cómo lo compatibilizas con el resto de tu vida?

Me resulta complicado compaginar la escritura ordenada con mi trabajo, ya que es muy cambiante, de mucha adrenalina y requiere sentarse a escribir también; mis secciones en radio o en tele exigen muchas veces documentarme tanto o más que para las novelas… Así que trato de madrugar y aprovechar la primera hora de la mañana, esa en la que estoy muy fresca, para escribir una hora diaria. Spoiler: no siempre lo consigo, dormir me gusta casi tanto como escribir.

¿Eres de las que tienen la estructura de la novela cerrada antes de empezar o el argumento va modificándose a medida que escribes?

Mis novelas son como yo: cambiantes, inquietas y dispuestas a dejarse llevar. Y hablo en plural porque ya he empezado la segunda y se repite la dinámica de la primera. Suelo comenzar con una idea y me gusta explorarla, tomándola como punto de partida. Pero si por el camino encuentro una nueva ruta interesante, no tengo miedo a aventurarme en ella y concederle una oportunidad. Quizá sea defecto de novata, pero no soy de exigirme estructuras muy cerradas, así me siento más libre a la hora de escribir y de crear.

¿Qué pensaste al ser seleccionada como candidata al premio “Tuber Melanosporum” y qué significa para ti estar en un festival como Morella Negra Como la Trufa?

Que se habían equivocado de María Gómez, como no somos pocas… Fuera bromas, me hizo una ilusión TREMENDA que el jurado considerase que Odio en las manos es digna de estar entre las candidatas. Esta primera novela me está dando muchísimas alegrías y ser una “Tuber” es una de las que escribo en mayúsculas. 

Nagore Suárez: «Cuando me llegó la oportunidad al ganar la Feria del Hilo en Twitter, supe que tenía que aprovecharla»

Nagore Suárez se ha hecho novelista «tirando del hilo» en Twitter. La popular red social le granjeó notoriedad gracias a un hilo de suspense que tuvo 1,5 millones de impresiones y un relevante premio. Eso fue en 2019, y en 2020 veía la luz su primera novela, La música de los huesos, un thriller ambientado en Navarra cuyo punto de partida es el hallazgo de unos extraños huesos enterrados en el jardín de una casa. Un debut que le ha valido la nominación para el Premio Tuber Melanosporum 2022.

¿Recuerdas qué fue lo que hizo que desearas convertirte en escritora?

Desde que soy pequeña me ha encantado escribir. Escribía cuentos, relatos y hasta obras de teatro en el colegio. Llevaba mucho tiempo pensando en escribir un libro, y cuando me llegó la oportunidad gracias a ganar la Feria del Hilo en Twitter, supe que tenía que aprovecharla. 

¿Cuál es el próximo libro que te mueres por empezar a leer?

Tengo muchísimos pendientes en casa, pero no dejo de ver títulos que me interesan. Por ejemplo, tengo muchas ganas de leer Mi hermana, asesina en serie de Oyinkan Braithwaite.

¿Por qué te interesa el género negro?
Siempre me ha interesado mucho el misterio y el thriller, hasta los cuentos que escribía de pequeña tenían esta temática. No sé muy bien dónde está el origen de esta fascinación, pero de momento tengo claro que quiero seguir en este género. 

¿Cómo es tu rutina para escribir y cómo lo compatibilizas con el resto de tu vida?

No tengo una rutina muy definida pero intento tener toda la trama bien organizada antes de empezar a escribir. Después todo va fluyendo. Respecto al tiempo, hay partes del proceso de escritura en las que toda mi vida gira alrededor del libro. 

¿Eres de los que tienen la estructura de la novela cerrada antes de empezar o el argumento va modificándose a medida que escribes?

Como ya adelantaba en la respuesta anterior ¡soy una autora muy mapa! Me gusta tenerlo todo bastante cerrado antes de empezar a escribir, aunque siempre hay pequeños cambios que van surgiendo sobre la marcha. 

¿Qué pensaste al ser seleccionada como candidata al premio “Tuber Melanosporum” y qué significa para ti estar en un festival como Morella Negra Como la Trufa?

¡Me hizo muchísima ilusión! Es la primera vez que soy candidata a un premio y es muy gratificante estar aquí y sentir que se reconoce tu trabajo. Porque al final, detrás de un libro hay mucho, mucho más tiempo y esfuerzo del que se ve desde fuera. 

Dani Ferrairó: «A menudo retraso la comida o me la salto para poder escribir»

Dani Ferrairó, barcelonés nacido en 1975, ha irrumpido en el panorama literario español con El suicidio de Willy Malpica, un thriller con toques de suspense cuya continuación ya está en marcha. El debut de este licenciado en Historia Contemporánea no ha pasado desapercibido para Morella Negra com la trufa, que le ha nominado por primera vez a un premio y le hará estrenarse como invitado a un festival.

¿Recuerdas qué fue lo que hizo que desearas convertirte en escritor?

Recuerdo que tenía seis años y el profesor solía leer en clase pasajes de El Señor de los Anillos y La historia interminable. Se me caía la baba. Literalmente. Y desde entonces.

¿Cuál es el próximo libro que te mueres por empezar a leer?

Rabos de lagartija, de Marsé. Y más que leer, releer. Lo hago con muchas de sus novelas, en especial cuando estoy metido de lleno en la escritura de la mía. No sé. Me ayuda o me pone en órbita. Algo así. También quiero leer La Odisea. La tengo pendiente desde siempre y hace poco cayó en mis manos la edición de Blackie Books.

¿Por qué te interesa el género negro?

Me interesan sobre todo las historias. Que estén bien escritas, bien desarrolladas. Esmerarme. En ese sentido el género me parece secundario. Con perdón. Pero es indiscutible que la novela policiaca tiene elementos muy atractivos: cadáveres, detectives, pesquisas… Cómo resistirse. Me devuelve a esa clase, cuando era un mocoso. En cuanto a mi novela, el género no fue premeditado. Ninguna elección. Tenía la historia y los personajes y salió así. Negra. Ella sola. No sé si me explico.

¿Cómo es tu rutina para escribir y como lo compatibilizas con el resto de tu vida?

Escribir es un oficio y necesita dedicación. Así que procuro ser disciplinado. Mi pareja y yo tenemos un hijo de un año y ahora todo eso depende de él. Claro. En gran parte. Y de mi horario laboral. Pero lo importante -lo indispensable- es escribir cada día. Sobre todo. Aprovecho las horas que pasa el enano en la guardería y también cuando duerme la siesta. En fin. Todo muy de andar por casa y nada romántico. A menudo retraso la comida hasta que cae la tarde o me la salto. Solo porque dispongo de ese rato y no otro para escribir.

¿Eres de los que tienen la estructura de la novela cerrada antes de empezar o el argumento va modificándose a medida que escribes?

Cerrada. Siempre. Desde el principio. Trabajo con una escaleta: un mapa de la novela, escena por escena, que sigo llueva o truene y en todo momento. Eso no quita que pueda hacer cualquier modificación. Y lo cierto es que suele ocurrirme: a medida que avanzo en la escritura veo la necesidad de incorporar o eliminar escenas, personajes, tramas.

¿Qué pensaste al ser seleccionado como candidato al premio TUBER MELANOSPORUM y qué significa para ti estar en un festival como MORELLA NEGRA COMO LA TRUFA?

Mi primer festival de novela negra y uno de los candidatos al premio… Qué decir. Ilusión, satisfacción, sensación de reconocimiento. Como un crío estrenando unas botas molonas el día del partido. Es así. Por otro lado, me atrae la idea de coincidir con lectores y otros escritores y escritoras en un ambiente literario. Escucharlos. Saber cómo viven el oficio y tal. En definitiva: compartir la experiencia con personas que tiene la misma paja mental que la tuya. O similar. O diferente. Hostia. Yo qué sé. El caso es que recibir la llamada de los organizadores de Morella Negra fue una alegría. Y estar allí en febrero, todo un placer. Una suerte.

Eduardo Fernán-López: «Morella Negra ya es un antes y un después en mi vida»

Comenzamos la serie de entrevistas a los Tuber de Morella Negra com la trufa 2022 con Eduardo Fernández-López. Aspira a ganar el premio Tuber Melanosporum con La dentellada, una novela negra ambientada en Zamora. Este historiador del Arte y gestor cultural compatibiliza su labor de escritor con el trabajo en la revista Kronos Historia.

¿Recuerdas qué fue lo que hizo que desearas convertirte en escritor?

No tengo conciencia de cuándo fue la primera vez que me senté a intentar contar una historia, supongo que era bastante joven, aunque sí recuerdo que fue en la universidad cuando intenté, por primera vez, escribir algo concreto para participar en un concurso literario. Fue un desastre. El deseo de convertirme en escritor apareció poco a poco, casi inmediatamente después de terminar alguna lectura de las que te dejan rumiando la historia durante días, y se fue afianzando lentamente. Los viajes, las experiencias y la inquietud social me llevaron a lanzarme a intentar cumplir el sueño de escribir historias.

¿Cuál es el próximo libro que te mueres por empezar a leer?

Pues ahora mismo tengo entre mis próximas lecturas Las otras niñas, la última de Santiago Díaz, un viejo conocido del festival, de la que los lectores hablan muy bien. A corto plazo tengo muchas ganas de echarle el guante a Los nombres prestados, la última de Alexis Ravelo que ya está a punto de salir, y también a En el descuento, una obra que seguro va a dar mucho que hablar para bien, a cargo de Jordi Ledesma y José Ángel Mañas. Y siempre estoy a la espera de la siguiente de Antonio Muñoz Molina. 

¿Por qué te interesa el género negro?

Llegué al género negro por mediación de la novela social y a ésta por mis estudios de Historia. Creo que son vasos comunicantes. El género negro siempre me ha parecido un espejo maravilloso en el que se refleja una parte de la sociedad que los libros de Historia no son capaces de recoger en un primer momento como ocurre, por ejemplo, en el caso de países bajo gobiernos totalitarios. En el género negro he sido capaz de encontrar grandes análisis sociales de esos momentos delicados que los libros de Historia no han sido capaces de recoger hasta años después. 

¿Cómo es tu rutina para escribir y cómo la compatibilizas con el resto de tu vida?

La lectura y la escritura son partes importantes de mi vida. Al pertenecer y trabajar en un grupo de investigación histórica de la universidad ambas tareas estructuran mi día a día, por lo que su rutina la tengo bastante asimilada. Eso sí, diferencio bien el tiempo dedicado a la escritura histórica y a la literaria, reservando las tardes para cuando tengo una novela en proceso. Cuando esto ocurre, escribo y corrijo todos los días hasta tener el borrador terminado, me vuelvo un poco ermitaño. 

¿Eres de los que tienen la estructura de la novela cerrada antes de empezar o el argumento va modificándose a medida que escribes?

Soy de los que tienen una estructura trazada en papel para escribir el primer borrador, aunque no soy de respetarla demasiado. Normalmente tengo claro que ciertas cosas, escenas, personajes son inamovibles, pero a la hora de la escritura van apareciendo nuevas escenas, nuevos personajes, con mayor o menor importancia, que van enriqueciendo la idea inicial y que se van quedando. En el segundo borrador sí que soy más de respetar lo ya escrito, salvo en mínimas ocasiones, y solo me dedico a pulir el texto y hacer más creíbles escenarios y personajes. El tercer borrador es para abrillantar los diálogos.  

¿Qué pensaste al ser seleccionado como candidato al premio “Tuber Melanosporum” y qué significa para ti estar en un festival como Morella Negra Com la trufa?

Lo primero fue incredulidad. Que mi novela hubiera llegado a ser seleccionada por un festival como Morella Negra com la trufa como candidata a su premio, no era algo que pudiera esperarme cuando la novela salió publicada. Después, vino la alegría y, por supuesto, el agradecimiento al equipo del festival por darme la oportunidad de estar en Morella Negra. Va a ser mi primer festival como autor, después de acudir a muchos como lector entusiasta, y eso es algo que siempre me va a acompañar, por lo que Morella Negra ya es un antes y un después en mi vida. 

Presenten la VII edició de Morella Negra com la trufa

El comissari de Morella Negra, Jorge García, l’alcalde de Morella, Rhamsés Ripollés, i la regidora de Promoció Turística, Mari Carmen Escuder, durant la presentació.

· El festival gastro-literari tindrà lloc des del 18 fins al 20 de febrer i recupera les activitats presencials al Teatre Municipal
· L’associació La canyeta literària, organitzadora de Morella Negra, ha donat diversos llibres a la Biblioteca Municipal

El festival gastro-literari Morella Negra com la trufa recupera en aquest any 2022 el seu format presencial amb taules redones i xerrades literàries des del 18 fins al 20 de febrer. Així, aquest matí, el comissari del festival, Jorge García, l’alcalde de Morella, Rhamsés Ripollés, i la regidora de Promoció Turística, Mari Carmen Escuder, han presentat la que serà la setena edició de l’esdeveniment que combina la novel·la negra amb el diamant negre de la gastronomia dels Ports a la Biblioteca Municipal. A més, cal destacar que el dissabte 19 de febrer tindrà lloc l’acte de lliurament del premi Tuber melanosporum, el qual premia a l’escriptor o escriptora novell amb una novel·la escrita entre l’1 de setembre del 2020 i el 31 d’agost de l’any 2021.


Cal explicar que La canyeta literària, associació organitzadora de Morella Negra, ha aprofitat la presentació per a donar diversos llibres de novel·la negra a la Biblioteca Municipal de Morella. Entre estos, estan els cinc llibres finalistes del Tuber melanosporum 2021 i altres llibres que es van presentar en edicions anteriors del guardó. Jorge ha explicat que “l’associació compta amb diferents llibres que es van presentar en les diferents edicions del premi Tuber melanosporum i que hem donat a la biblioteca perquè totes i tots puguen disfrutar de la novel·la negra”.


D’altra banda, el comissari de Morella Negra com la trufa ha destacat que “a causa de la situació actual amb la pandèmia de la COVID-19, no sabíem si ajornar el festival, el qual hem decidit deixar en el cap de setmana del 18 al 20 de febrer”. Jorge ha destacat que “és una edició molt especial que recuperarà les activitats culturals i literàries de manera presencial i s’ha previst un dinar especial i dedicat a un escriptor, el qual substituirà les degustacions de pinxos què esperem recuperar en la pròxima edició”.

Per la seua part, Rhamsés ha volgut “agrair tot el treball que realitza La canyeta literària en l’organització de Morella Negra com la trufa” i ha afegit que “es tracta d’un festival xicotet què ha agafat moltíssima rellevància i cada any atrau els i les aficionades a la novel·la negra a Morella, així com escriptors, escriptores o periodistes molt importants”.


Cal recordar que Morella Negra com la trufa és un festival gastro-literari emmarcat dins de les Jornades de la trufa Morella-Els Ports. Així, aquest es compon de taules redones, xerrades i presentacions de llibres al voltant de la novel·la negra i es combinen amb la gastronomia local especialitzada en la trufa negra dels Ports. Aquesta serà la setena edició del festival, el qual cada any compta amb personalitats, especialistes, escriptors, escriptores i, en definitiva, amants de la novel·la negra. Tota l’actualitat del festival es pot seguir a través de la seua web, www.morellanegra.com.